Violencia en Guatemala
¿Qué es la
violencia?
El
uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho, o como amenaza,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas
probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del
desarrollo o privaciones.
Violentización de la realidad social guatemalteca
Se puede considerar que la cantidad de hechos de violencia
delincuencial, las condiciones en que se producen (con tanta saña y brutalidad
en ciertos casos) y la reproducción a través de distintos espacios como los
medios de comunicación, hacen que la violencia sea parte cotidiana y activa de
la existencia de guatemaltecos y guatemaltecas, especialmente en los centros
urbanos violentos: hechos, procesos, imágenes y discursos que portan y
reproducen violencia. La propia historia del país está atravesada de múltiples
expresiones de violencia (política, económica, de género) que le han ido dando
una particular fisonomía al país.
Frente a esta situación, existen múltiples acciones que se
deben llevar a cabo, entre otras, proponer estudios y reflexiones que den
cuenta de la complejidad del problema. Es necesario que se vuelva a pensar el
fenómeno de la violencia desde diversas perspectivas que ayuden a mejorar
nuestra comprensión del mismo y contribuir en el corto, mediano y largo plazo,
a su resolución.
Si bien es cierto que las principales medidas para la
reducción de semejantes índices de violencia tienen que ver con la respuesta
política que se le dé, no se puede reducir a ellos, si es que se quiere lograr
un efectivo y un sostenido control del problema.
Más que pensar en un origen único de la violencia, se debe
pensar en modelos explicativos que den cuenta de una realidad concreta. Por
tanto, diversas teorías o explicaciones parciales se utilizarán para realizar
un análisis concreto: el marco de condiciones que generan violencia en la
Guatemala de la postguerra. Pero, además, es importante resaltar que la
presente formulación se reduce en un aspecto significativo de la problemática.
La violencia sobre la que se hará énfasis es la violencia delincuencial que se
compone de una serie de delitos que están tipificados y de los que se toma
registro en las instituciones oficiales, esta clasificación puede funcionar en
este caso, aunque haya algunas modalidades recientes como la extorsión, sin
embargo, se está consciente de que existen otras expresiones de violencia que
configuran la realidad guatemalteca y que mantienen relaciones entre sí,
compartiendo causas y efectos.
La corrupción política influye en el Estado, las
instituciones políticas y lo “político” en general. Socava sus funciones,
disminuye su eficacia e impide la adecuada prevención y combate a la violencia.
Se expresa en la participación de personas y grupos dentro del Estado en actos
de corrupción y violencia fuera de ley. Se llega a lo que el informe de PNUD
llama la “apropiación indebida de lo público” como una práctica extendida que
socava las instituciones y las hace ineficientes. Funcionarios e instituciones
de todos los gobiernos de la post-guerra han sido señalados de múltiples actos
de corrupción, existiendo muy pocos juicios que los castiguen. Dado que hay
muchos casos conocidos y que parece hallarse ante un problema sistémico, propio
del ejercicio político al que se asiste en el período, se hará una breve
consideración sobre el origen de la corrupción política. Desde una perspectiva
ontológica de la política, que pretende una reconstrucción teórica de la misma,
E. Dussel plantea que la corrupción se produce por la creencia y la práctica
que la sede del poder se encuentra en la institución o la subjetividad del
funcionario político, no en la comunidad política que es la que le da origen y
sentido a cualquier actividad en este campo.
En otras palabras, la corrupción política se origina cuando
su práctica pierde de vista el origen fundamental del poder, es decir, la
comunidad que busca poder vivir, organizando consensos y con la capacidad de
llevar a cabo sus propósitos (dimensión de la factibilidad política). La
organización política de la sociedad y los políticos no responden a la función
primaria de su ser: el servicio a la comunidad, fuente del poder. Esto
significa que sus acciones se desligan de la comunidad y se encaminan a sus
propios fines o de otros grupos.

Ana Lucía Ortiz 1062416
ResponderEliminarAna Lucía Marroquin 1208716
Alejandro Giammattei 1259510